En nuestra sociedad moderna donde es casi aparente que tenemos todo al alcance de las manos, parece que nos hace falta uno de los ingredientes importantes en la solidificación de una familia: El dialogo Familiar. El cual no es más que la comunicación abierta entre padres e hijos, hermanos y hermanas o todos los componentes de una familia. No estamos abogando por una conversación sofisticada relacionada a la Bolsa de Valores o los últimos acontecimientos acaecidos en Irak, estamos refiriéndonos a una conversación sencilla, que encuentre eco o que interese a la familia en general.
El dialogo en familia puede ser un tópico un tanto difícil, ya que no todos los seres humanos tenemos la misma capacidad de comunicarnos entre si. Dialogar puede resultar infructuoso especialmente si en el seno de la familia tenemos adolescentes quienes prefieren estar en sus habitaciones en un estado casi vegetativo jugando los últimos juegos de video que sentarse oír una perorata del padre o la madre. Los padres tenemos la obligación de tornar el dialogo familiar en una sesión de terapia para nuestros hijos. Debemos tener una actitud positiva y esforzarnos a que estas sesiones sean una especie de conversación amistosa donde nuestros hijos no sientan temor a exponer sus miedos y debilidades. Introducir nuestros hijos al dialogo familiar nos da una idea de la salud emocional y mental de los mismos, también por medio del dialogo podemos conocer las opiniones que nuestros hijos tienen acerca de un tema especifico.
Uno de los ingredientes principales que debe poseer el dialogo familiar es la participación de todos los componentes de la familia. Un día el dialogo puede estar compuesto de las historias que el padre o la madre han tenido en el trabajo. Otro día puede ser acerca de las historias de la escuela, exámenes difíciles, paseos escolares en fin temas en los que todos puedan participar. Otra forma muy genuina de mantener el dialogo familiar es compartir en familia una película de interés común o un viaje a la playa donde todos puedan disfrutar unidos.
La participación en los deportes es también una actividad que mantiene a la familia unida y un tema de conversación que no pasa de moda.
Muchos silencios en la familia nacen de la triste realidad del “no se que decir a los míos”. Este silencio puede tener dos causas: o los míos no se interesan en mi y mis actividades o yo pienso que soy tan pobre humanamente que no tengo una historia para compartir con los míos.
Si en realidad queremos tener una línea de dialogo abierta con nuestros hijos tenemos que empezar por sembrar la semilla del dialogo y hacer tiempo para nosotros como la familia que realmente somos. Apagando la televisión por una hora y dedicarnos ese tiempo a nosotros puede brindarnos resultados maravillosos como familia y como individuos que somos. No tengamos miedo y empecemos a cultivar el principio de una relación que puede perdurar mientras existamos.
Por Dra. Esther Medina
e diel, 17 qershor 2007
PEDIR PERDON Y PERDONAR
Así como tenemos una obligación de pedir perdón a cualquier persona que hayamos herido, dañado o causado cualquier daño, así también tenemos una obligación de pedir perdón a nuestra pareja por haberle causado cualquier sufrimiento.
"Cuando una persona a la cual le hiciste algún mal ve que realmente estás arrepentido de haberle herido y que no repetirás tu error, te perdonará. Cuando tu perdón es sincero, encontrarás las palabras adecuadas para decirlo. Sin embargo, algunas personas parecen pedir perdón pero no son sinceras y sus palabras son engañosas. Esta manera de pedir perdón no será exitosa"
Si pides perdón en un tono de voz y una manera que no suena sincera, es como si le estuvieras diciendo explícitamente al otro: "No siento haberte causado dolor". La persona a la cual le estás pidiendo perdón puede perdonarte, pero si el dolor y el sufrimiento que causaste es severo, es entendible que tu pareja no te perdone hasta que vea que sinceramente te arrepientes de lo que dijiste o hiciste.
Cuando alguien se acerca sinceramente a pedir perdón, lo debemos perdonar. Por ejemplo, antes de Yom Kipur, las parejas se pedirán perdón y ambos estarán contentos de perdonarse el uno al otro por irritaciones pequeñas. Pero hay tiempos en los que el perdón puede ser extremadamente difícil. Una parte pudo haber herido al otro tan profundo o tan frecuente que las emociones de resentimiento están demasiado presentes para perdonar. Cuando se trata de perdón, el Todopoderoso nos trata de manera proporcional a nuestro acto, entonces, deja que el conocimiento de que serás perdonado por tus errores te motive para perdonar más fácilmente.
"Cuando una persona a la cual le hiciste algún mal ve que realmente estás arrepentido de haberle herido y que no repetirás tu error, te perdonará. Cuando tu perdón es sincero, encontrarás las palabras adecuadas para decirlo. Sin embargo, algunas personas parecen pedir perdón pero no son sinceras y sus palabras son engañosas. Esta manera de pedir perdón no será exitosa"
Si pides perdón en un tono de voz y una manera que no suena sincera, es como si le estuvieras diciendo explícitamente al otro: "No siento haberte causado dolor". La persona a la cual le estás pidiendo perdón puede perdonarte, pero si el dolor y el sufrimiento que causaste es severo, es entendible que tu pareja no te perdone hasta que vea que sinceramente te arrepientes de lo que dijiste o hiciste.
Cuando alguien se acerca sinceramente a pedir perdón, lo debemos perdonar. Por ejemplo, antes de Yom Kipur, las parejas se pedirán perdón y ambos estarán contentos de perdonarse el uno al otro por irritaciones pequeñas. Pero hay tiempos en los que el perdón puede ser extremadamente difícil. Una parte pudo haber herido al otro tan profundo o tan frecuente que las emociones de resentimiento están demasiado presentes para perdonar. Cuando se trata de perdón, el Todopoderoso nos trata de manera proporcional a nuestro acto, entonces, deja que el conocimiento de que serás perdonado por tus errores te motive para perdonar más fácilmente.
Haste el habito de eliminar habitos que causen enojo
Ya que cada persona es diferente, todos tenemos hábitos que la persona con la cual estamos casados encuentra desagradables y le hacen enojar. Hay hábitos que podrán disgustar a una persona pero no a la otra. Es muy posible que a la gente con la cual creciste no les molestaba un hábito que tienes , pero tu pareja lo puede encontrar por demás irritante. Es casi imposible para una persona eliminar de repente hábitos de toda la vida, pero si uno de tus hábitos causa enojo, hazlo una prioridad sobrepasarlo.
Aquí es importante mencionar que si quieres que tu esposa rompa un hábito menciónalo amablemente y con mucho tacto. Probablemente tendrás que repetir tu pedido un número de veces. Mucha gente es inconsciente de sus hábitos. Ve tus esfuerzos para motivar a tu pareja a que deje estos hábitos como tu esfuerzo personal de construir tu nivel de paciencia. Recordatorios gentiles que sean repetidos comúnmente eventualmente cambiarán el hábito. Acercamientos de enojo y agresividad pueden crear más daño que el hábito que estás tratando de eliminar.
Aquí es importante mencionar que si quieres que tu esposa rompa un hábito menciónalo amablemente y con mucho tacto. Probablemente tendrás que repetir tu pedido un número de veces. Mucha gente es inconsciente de sus hábitos. Ve tus esfuerzos para motivar a tu pareja a que deje estos hábitos como tu esfuerzo personal de construir tu nivel de paciencia. Recordatorios gentiles que sean repetidos comúnmente eventualmente cambiarán el hábito. Acercamientos de enojo y agresividad pueden crear más daño que el hábito que estás tratando de eliminar.
Preguntate a ti mismo, "¿QUE DEBO DEJAR DE DECIR O HACER PARA NO CAUSAR MALESTAR A MI PAREJA?"
Hay una pregunta general que deberías preguntarte regularmente: "¿Qué debo dejar de decir o hacer para no causar malestar a mi pareja?". Cada persona tendrá que decidir por si misma cuántas veces hacerse esta pregunta. Pero mientras estás leyendo esto piensa en algunas cosas. Si no puedes pensar en nada, pregúntale a la persona con la cual estás casado/a.
Esto también puede servir como un tesoro para tu pareja. Le puedes escribir un certificado de regalo diciendo: "El valor de este certificado es que me puedes pedir que deje de hacer o decir algo". Algunas personas podrán decir: "Voy a dejar de decir o hacer algo que te moleste con la condición de que hagas tu lo mismo".
Esto también puede servir como un tesoro para tu pareja. Le puedes escribir un certificado de regalo diciendo: "El valor de este certificado es que me puedes pedir que deje de hacer o decir algo". Algunas personas podrán decir: "Voy a dejar de decir o hacer algo que te moleste con la condición de que hagas tu lo mismo".
Eacoge tus palabras
"La vida y la muerte dependen de la lengua" . Esto se aplica definitivamente a la vida en tu matrimonio. Un artículo para un periódico o una carta a alguien que consideras muy importante requiere escoger tus palabras cuidadosamente. E incluso te aconsejas con otros antes de enviar la carta o el artículo. Es igualmente crucial observar lo que dices cuando hablas con tu pareja.
Tus palabras pueden crear sentimientos de felicidad, amor, cercanía, gratitud y probablemente una radiante alegría. Las palabras pueden consolar, reconfortar, inspirar, motivar, elevar. Pero otras palabras pueden crear sentimientos de dolor, tensión y enojo.
Cuando escoges las palabras correctas, evitas peleas. Cada aseveración que haces puede ser entendida de muchas maneras. Escoge maneras positivas de decir cosas.
El matrimonio es una gran oportunidad para aprender a tener tacto. Tacto es cuando dices tu opinión de una forma que es sensible a los sentimientos de la persona con la que estás hablando. Hablar sin tacto puede ser una violación de la Torá, Onn'at Devarim. Algunos ejemplos:
* "Eso es ridículo!". Compáralo con: "Veo algunas dificultades en eso".
* "Eso es totalmente estúpido!". Compáralo con: "Veámoslo de otra forma".
* "¿Cómo alguien sano puede pensar esto?". Compáralo con: "Creo que otra perspectiva es más positiva".
* "Estas totalmente equivocado". Compáralo con: "Creo que lo correcto es…".
Si tu pareja no te entendió, seria bueno que le dijeras: "Puede ser que no me expliqué claramente. Déjame explicarte otra vez".
Haz todo lo que puedas para no avergonzar a tu pareja. No hay necesidad alguna de señalar cada error. Si un error es común que se repita o necesita ser corregido, es importante señalarlos, pero hazlo con finesa. En muchas situaciones, el error ocurrió una sola vez y no hay necesidad de señalarlo. Si hay una relación sana en la pareja y ambos tiene autoestima esto no es un problema. Pero hay muchos matrimonios en los cuales señalar los errores es el primer enfoque de comunicación, y esto causa mucha tensión.
Algunas personas dicen, "No puedo controlar lo que digo y cómo lo digo", pero el control depende de tu motivación. Esas mismas personas pueden controlar lo que dicen y cómo lo dicen cuando alguien que respetan toca la puerta. Y la mayoría de la gente puede hacer esto inclusive si la persona en la puerta es un extraño al que nunca volverán a ver.
Entrevisté a un rabino americano retirado que se estableció en Jerusalén, no lejos de la mayoría de sus hijos y nietos. Le pregunté sobre el primer pensamiento que le viene a la mente cuando piensa sobre un principio importante del matrimonio.
" No digas todo lo que viene a tu mente", dijo.
En contraste, alguien que se divorció contestó a mi pregunta sobre cualidades personales o patrones que llevaron al divorcio diciendo: "Creo fervientemente en la importancia de decir todo lo que siento. Si no me gusta algo, considero deshonesto no expresar mis pensamientos francamente. Hubiéramos tenido un buen matrimonio sino fuera por el hecho de que mi esposa era muy débil. No aguantaba la verdad. Me repetía que me quede con mis críticas. Pero estaba equivocada. Yo esperaba que se hiciera más fuerte, pero renunció al matrimonio. Es una cobarde y le dio miedo enfrentarse a si misma".
Esta actitud Anti - Tora acerca de la comunicación es el problema de muchos. La mayoría de la gente no es tan extrema como esta persona, pero a menos que sea cuidadoso/a con lo que dice y de la manera en que lo dice, su matrimonio no disfrutará de armonía.
Tus palabras pueden crear sentimientos de felicidad, amor, cercanía, gratitud y probablemente una radiante alegría. Las palabras pueden consolar, reconfortar, inspirar, motivar, elevar. Pero otras palabras pueden crear sentimientos de dolor, tensión y enojo.
Cuando escoges las palabras correctas, evitas peleas. Cada aseveración que haces puede ser entendida de muchas maneras. Escoge maneras positivas de decir cosas.
El matrimonio es una gran oportunidad para aprender a tener tacto. Tacto es cuando dices tu opinión de una forma que es sensible a los sentimientos de la persona con la que estás hablando. Hablar sin tacto puede ser una violación de la Torá, Onn'at Devarim. Algunos ejemplos:
* "Eso es ridículo!". Compáralo con: "Veo algunas dificultades en eso".
* "Eso es totalmente estúpido!". Compáralo con: "Veámoslo de otra forma".
* "¿Cómo alguien sano puede pensar esto?". Compáralo con: "Creo que otra perspectiva es más positiva".
* "Estas totalmente equivocado". Compáralo con: "Creo que lo correcto es…".
Si tu pareja no te entendió, seria bueno que le dijeras: "Puede ser que no me expliqué claramente. Déjame explicarte otra vez".
Haz todo lo que puedas para no avergonzar a tu pareja. No hay necesidad alguna de señalar cada error. Si un error es común que se repita o necesita ser corregido, es importante señalarlos, pero hazlo con finesa. En muchas situaciones, el error ocurrió una sola vez y no hay necesidad de señalarlo. Si hay una relación sana en la pareja y ambos tiene autoestima esto no es un problema. Pero hay muchos matrimonios en los cuales señalar los errores es el primer enfoque de comunicación, y esto causa mucha tensión.
Algunas personas dicen, "No puedo controlar lo que digo y cómo lo digo", pero el control depende de tu motivación. Esas mismas personas pueden controlar lo que dicen y cómo lo dicen cuando alguien que respetan toca la puerta. Y la mayoría de la gente puede hacer esto inclusive si la persona en la puerta es un extraño al que nunca volverán a ver.
Entrevisté a un rabino americano retirado que se estableció en Jerusalén, no lejos de la mayoría de sus hijos y nietos. Le pregunté sobre el primer pensamiento que le viene a la mente cuando piensa sobre un principio importante del matrimonio.
" No digas todo lo que viene a tu mente", dijo.
En contraste, alguien que se divorció contestó a mi pregunta sobre cualidades personales o patrones que llevaron al divorcio diciendo: "Creo fervientemente en la importancia de decir todo lo que siento. Si no me gusta algo, considero deshonesto no expresar mis pensamientos francamente. Hubiéramos tenido un buen matrimonio sino fuera por el hecho de que mi esposa era muy débil. No aguantaba la verdad. Me repetía que me quede con mis críticas. Pero estaba equivocada. Yo esperaba que se hiciera más fuerte, pero renunció al matrimonio. Es una cobarde y le dio miedo enfrentarse a si misma".
Esta actitud Anti - Tora acerca de la comunicación es el problema de muchos. La mayoría de la gente no es tan extrema como esta persona, pero a menos que sea cuidadoso/a con lo que dice y de la manera en que lo dice, su matrimonio no disfrutará de armonía.
Insultos y Degradaciones
Algunas personas que causan dolor con sus palabras le dicen a su víctima "No es lo que dije lo que causo tu dolor; es tu percepción. Sólo cambia tu percepción y estarás libre del dolor".
Es cierto que la percepción es un elemento clave, . Cuando le hablas a alguien que se sentirá herido por lo que le dijiste, eres responsable por el dolor que tus palabras causaron. Es como aventar una piedra a la cabeza de alguien y después decir, "Si te hubieras agachado la roca no te hubiera pegado". La persona no se agacho, la roca le pegó y eres culpable por causarle dolor.
Así también tus palabras. El hecho de que esta persona haya trabajado para dominar la habilidad de ser indiferente a todos los insultos no te permite aventar rocas verbales que producirán dolor.
Está prohibido que un cónyuge hiera al otro mediante el desprecio, el sarcasmo, los insultos y la burla. El sarcasmo. Chistes a expensas de tu pareja son una manera cruel de tener placer. Recordar cosas malas del pasado a la pareja .
Si tu pareja fracasó en escuchar algo que le has sugerido y terminó sufriendo por eso, obviamente que le causarás dolor si dices: "Te dije". Esto es sólo satisfacción de tu ego a expensas del dolor de tu pareja. Es preferible decir, "Me apena verte sufrir".
Apurar a tu esposa diciéndole: "Vamos ya. ¿Por qué te tardas tanto?", en voz fuerte para que todos escuchen seguramente causará dolor. Cuando nos retrasamos sentimos ansiedad. El desafío es poder distenderse y recordarle a tu esposa que se apure de una forma civilizada, como por ejemplo: "Vale la pena esperarte. Sin embargo, apreciaría si te pudieras apurar".
Si tu esposa dice que tus palabras le causaron dolor, no le discutas diciendo que no es cierto. Pídele disculpas.
Piensa qué cosas de tu habla causan tensión a tu pareja. Trata de eliminar estas cosas en el futuro.
Es cierto que la percepción es un elemento clave, . Cuando le hablas a alguien que se sentirá herido por lo que le dijiste, eres responsable por el dolor que tus palabras causaron. Es como aventar una piedra a la cabeza de alguien y después decir, "Si te hubieras agachado la roca no te hubiera pegado". La persona no se agacho, la roca le pegó y eres culpable por causarle dolor.
Así también tus palabras. El hecho de que esta persona haya trabajado para dominar la habilidad de ser indiferente a todos los insultos no te permite aventar rocas verbales que producirán dolor.
Está prohibido que un cónyuge hiera al otro mediante el desprecio, el sarcasmo, los insultos y la burla. El sarcasmo. Chistes a expensas de tu pareja son una manera cruel de tener placer. Recordar cosas malas del pasado a la pareja .
Si tu pareja fracasó en escuchar algo que le has sugerido y terminó sufriendo por eso, obviamente que le causarás dolor si dices: "Te dije". Esto es sólo satisfacción de tu ego a expensas del dolor de tu pareja. Es preferible decir, "Me apena verte sufrir".
Apurar a tu esposa diciéndole: "Vamos ya. ¿Por qué te tardas tanto?", en voz fuerte para que todos escuchen seguramente causará dolor. Cuando nos retrasamos sentimos ansiedad. El desafío es poder distenderse y recordarle a tu esposa que se apure de una forma civilizada, como por ejemplo: "Vale la pena esperarte. Sin embargo, apreciaría si te pudieras apurar".
Si tu esposa dice que tus palabras le causaron dolor, no le discutas diciendo que no es cierto. Pídele disculpas.
Piensa qué cosas de tu habla causan tensión a tu pareja. Trata de eliminar estas cosas en el futuro.
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